Bueno muchachos, creo que por el título ya os habéis dado cuenta, si eso mismito, otra vez el pesado este dando la murga, que le voy a hacer, algunos empezarán a llamarme “grinch” y con toda su razón, la suya, no la mía. Empecé las fiestas despotricando en alguna conversación con amigos de las navidades en general, me animé y ya no pude parar.
No comprendía porqué teníamos que ser felices a la fuerza, sonreír a todo el mundo, quedar con gente que jamás de los jamases quedarías simplemente porque hay que hacerlo antes de que acabe el año, etc, después seguí con Papanoel, Santa Claus, Cris Cringuel, o como quieran llamarle, me pareció una representación nefasta de ejemplo de lo que se tiene que ser,
no solo porque sea un mega-anuncio de la supuesta superioridad del sistema de vida y costumbres norteamericanas basadas en el consumismo capitalista puro y duro, ni porque sea un malísimo ejemplo para la juventud, espero profundamente que los jóvenes de hoy no acaben igual, con un desprecio absoluto a su cuerpo y a su salud por padecer una obesidad mórbida y aún encima enorgullecerse de ello, si no por el tufillo pederasta de un viejales llamando a los niños y diciéndoles –ven pequeño, ven que te doy un caramelo, pero sólo si te sientas en mis rodillas, HOW, HOW, HOW… creo que por eso cambió de nombre tantas veces.
La ilustración no es mía, está sacada de aquí
De la idea de dedicar un día a festejar una masacre infantil de cientos de niños en belén ya excuso decir nada, excepto que a mi las bromas me gustan, pero solamente las inteligentes o inocentes, pero irónicamente al contrario de la denominación de día de los inocentes las bromas cuanto mas pesadas y molestas mejor, si alguien sale herido mas risa todavía, ese día los únicos que parecen contentos son los chinos que venden petardos a miles, pero el resto de la población está en un sin vivir, con una tensión malsana en el cuerpo, las salas de emergencias saturadas por infartos producto de sustos, hasta creo que para ese día se abre un ala especial en el hospital para afectados por muñecotes y letreros de soy tonto dame una patada en el culo clavados con alfileres puntiagudos (esto último aún no lo he confirmado).
De la felicitación de final de año ya he dado mi opinión anteriormente, sólo añadir que a mí nunca me ha gustado festejar que me queda un año menos de vida, pero lo que ya me parece el colmo de el abuso de clases, y que me niego rotundamente a admitir, son los desprecios en forma de limosnas por parte de una monarquía que no ha sido elegida por el pueblo, que llega con aires de superioridad, fardando de sus séquitos y riquezas por la ciudad en desfiles públicos, lo peor es que todo el mundo sabe que tienen cajas llenas de polvos extraños que les traen los camellos, pero siempre con la excusa de que son oro, incienso y mirra para sus majestades, la policía ni se acerca para investigar, al contrario, tienen inmunidad diplomática y son escoltados por las autoridades. Se le permite la poligamia, ¡claro, como son jeques de oriente pudientes! y para colmo, sin orden de registro ni na, se te meten en casa impunemente con alevosía y nocturnidad, allanamiento de morada le llamo yo, te roban los vasos de leche, las galletas y sabe dios que mas, por último y para exceso de todos los males, te dejan todo el suelo echo una mierda, que tienes que limpiar tu solito al día siguiente todas las piedras de carbón que son mas grandes que el peñón de Gibraltar y que están esparcidas por todos lados, y para mas inrry no se te ocurra protestar, porque lo justifican inculcándote un sentimiento de culpabilidad acusandote injuriosamente diciéndote –Claro, la culpa es tuya, eso es que fuiste malo.
¡ES QUE HAY QUE TOCARSE LOS COJ…..!