Unsamigos

Tremenda leria

Archive for the ‘relato’ Category

Hoy he tenido un sueño

Publicado por samufon on Decembro 6, 2008

Parafraseando a Martin Luther King, “hoy he tenido un sueño”, un sueño profundo, un gran sueño, largo, hermoso y tranquilizador, un sueño como hacía muchos años no tenía, inspirador, relajante y tan tranquilizador que me ha sosegado el alma.

Supongo que fue producido por el cansancio acumulado en mucho tiempo, por la compañía compartida y disfrutada momentos antes, la modorra de un desayuno-comida, e incluso por la pequeña gran resaca producto de la ingestión de una botella de vino enterita y un par de cervezas (quiero dar mis agradecimientos por la noche compartida y la invitación de la cena, a veces se me va la cabeza me marcho sin mas y me convierto en un maleducado desagradecido).

Yo realizaba un paseo nocturno por un sendero zigzagueante, el paisaje era impresionante, a mi izquierda se situaba un intenso y espeso bosque, a mi derecha un largo prado poblado completamente por millones de flores de todas las clases, aromas y colores, centelleaban con brillos luminiscentes gracias al reflejo intenso proporcionado por la luz de la luna llena, la mas blanca y grande que jamás hubiera imaginado y por un sinfín de pequeñas estrellas, al otro lado del prado se podía divisar el espectáculo de un mar intenso, agitado y lleno de vida.

Según caminaba por el largo sendero, mi cuerpo cambiaba de apariencia, seguía teniendo forma humana, pero mis dimensiones se reducían, paso a paso menguaba de tal forma que al final mi tamaño era el de un duende, nomo o algún que otro ser de similares características.

Caminaba y caminaba sin descanso, no notaba fatiga alguna, cuando a lo lejos, al final del sendero divisé una explanada de hierva, llegué a ella y comprobé que la explanada en su entorno terminaba en un acantilado que se adentraba en el mar, haciendo que el lugar fuera un estupendo mirador, el lugar ideal para disfrutar de la naturaleza, las olas rompían enérgicamente contra las piedras de la orilla invitando a sentarse y relajarse mirando su ir y venir hipnótico.

Cada segundo que pasaba la paz se hacía mas intensa y a mi entorno se encendían pequeñas lucecillas tintineantes, en un principio eran un par, y con cada golpe de las olas se despertaban más y más de esas lucecillas hasta llegar a estar totalmente rodeado.

Una brisa suave y calida acarició de repente mi cara, traía sonidos de mas allá del horizonte, sonidos plácidos, armónicos, melodías que juraría eran producidas por un grupo de sirenas encandilando y enamorando a los marineros. La brisa levantaba del suelo las lucecillas que ahora revolotearan a mi alrededor en círculos, como si las estrellas estuvieran manteniendo un baile armónico, quien sabe lo que eran esas lucecillas, tal vez fueran luciérnagas, pero yo prefería pensar que en consonancia con el resto del paisaje se trataban de hadas jugueteando entorno a mi, por un momento yo y la naturaleza éramos una misma cosa, una sola e indivisible, en una armonía perfecta, todo de repente tenía un sentido, una lógica, un porque, había sido galardonado con una visita al reino mágico y fantástico del Rey Oberon.

Publicado en Literatura, Samuel, relato | Etiquetado: , | 3 Comentarios »

El hombre que confundió a su mujer con un sombrero

Publicado por aeiraderebeca on Xullo 18, 2008

El Dr. P. era un músico de renombre, conocido desde hacía años como cantante…y como maestro…Nada más conocerle resultaba obvio que no presentaba indicios de demencia …Era un hombre muy cultivado y encantador, que hablaba bien y de manera fluida, con imaginación y sentido del humor…

” Cuál cree que es el problema”, le pregunté finalmente.

” Nada que yo sepa”, me contestó con una sonrisa, ” pero parece que la gente piensa que ocurre algo a mis ojos “

” Pero usted no nota ningún problema en la vista “

” No, no inmediatamente, aunque en ocasiones me equivoco…

Fue mientras examinaba susu reflejos…cuando ocurrió la primera cosa extraña. Le había quitado el zapato izquierdo y le había rascado la planta del pie con una llave – una prueba que parece algo baladí pero que es esencial para valorar los reflejos-, y luego, con la excusa de atornillar mi oftalmoscopio, dejé que se pusiera él mismo el zapato. Para mi sorpresa, un minuto más tarde, no lo había hecho.

” Puedo ayudar ? “, le pregunté.

” Ayudar a qué ? Ayudar a quién ? “…

” Su zapato ” repetí. ” Quizá debería ponérselo.”

Siguó mirando hacia abajo, aunque no al zapato, con intensa pero mal dirigida concentración.  Finalmente su mirada se posó en el zapato.

” Este es mi pié, ¿ verdad ?, ¿ he entendido mal ?, ¿ lo he visto mal ? “

” Mis ojos “, se explicó, y puso la mano sobre su pie. ” Este es mi zapato no ? “

” No, no loes. Eso es su pie. aquí está su zapato “

¿ Estaba bromeando?, ¿ Estaba loco ?, ¿ Estaba ciego ?

Si era una de sus extrañas equivocaciones, era la equivocación más extraña que había visto nunca.

Le ayudé con su zapato ( su pie ), para evitar más problemas y continué examinádole. su agudeza visual era buena; no le costaba ningún esfuerzo ver un alfiler en el suelo… veía perfectamente, pero ¿ qué era lo que veía ?…

” ¿ Qué es esto ? “, le pregunté tomando un guante.

” ¿ Puedo mirarlo ? “, preguntó mientras lo recogía.

” Una superficie continua ” dijo por fin, ” plegada sobre sí misma. Parece tener cinco abolsillamientos hacia afuera, sí esa es la palabra “.

” Si ” dije con precaución. ” Me ha hecho una descripción. Ahora dígame qué es “

” ¿Algún tipo de recipiente ? “

” Si ” dije ”y qué podría contener “

” ¡  Contendría su contenido ! ” dijo el Dr P. con una carcajada. ” Hay muchas posibilidades. Podría ser un monedero para cinco monedas de tamaños diferentes. Podría ser…”

” ¿ No le resulta familiar ? ¿ piensa que podría contener, que podría adaptarse a una parte del cuerpo ?

 Ninguna señal de reconocimiento se insinuó en su cara…

Yo debía tener una expresión horrorizada, pero él parecía pensar que lo había resuelto bastante bien. Había un atisbo de sonrisa en su cara. También parecía haber decidido que el exámen había acabado y empezó a mirar alrededorbuscando su sombrero. Extendió la mano y aferró la cabeza de su mujer, tentando levantarla para ponérsela. Al parecer ¿ había confundido a su mujer con un sombrero ! Parecía que su mujer estaba acostumbrada a esas cosas.

Este relato es el más famoso de los recopilados en  El hombre que confundió a su mujer con un sombrero y otros relatos clínicos por Oliver Sacks. Por supuesto es real y aunque es el más famoso los hay aún más increibles; decidí poner este por si alguien no lo conocía. Otro día más.

Publicado en Literatura, Psicoloxía, Rebeca, relato | Etiquetado: | 2 Comentarios »

SEMPRE HABIA TEMPO

Publicado por javierpose on Xuño 15, 2008

José é un home de sesenta anos, que esta vendo chover no alprende da sua casa, cando Andres pasaba cunha azada ao lombo.

-Chove José?

_Chove e ainda a chover máis.

-Venlle ben ás miñas pataquiñas

-Tamén lle viña ben que as sacharas , que xa logo non se ven no medio da herba.

-Non teño tempo José , que non dou feito, a mamá, o neno, a casa ,a horta .

_e logo Lola ?

- Lola marchou disque esto lle quedaba pequeno e marchou pa coruña. Aqui quedamos miña nai, o neno máis eu.

-E  Marisa ,tua nai ? segue na cama?

-Segue e seguirá José , ela di que non ten nada polo que levantarse, dende que morreo meu pai e xa fai deso tres anos.

-Pero a tua nai é nova , que ela e áais meu irmá Tomás son dun tempo.

-Corenta e seis , se lle queda media vida , pero ela erre que erre, querialle moito a meu pai

-Quería oh ,non vivia mais que pa él, e acordome que xa de pequenos tiraban moito un polo outro. Acordome dun dia , pero senta senta  , que cho conto.

-Non teño tempo josé.

-Veña , senta e toma un viño . Gústame tanto recordar eses tempos.

-Veña logo , pero pouco tempo que teño moito que facer.

-Tamen tes moito tempo, que che queda toda a vida.

-Tamen tes razón , Pon un viño logo . -Dixo Andrés sentando nun toro de carballo que debía de ter josé pa fender  , xa que preto del había un feixe de loureiro verde e unha toradiña de carballo cunha macheta espetada .

-E logo a onde ibas tan apurado?

-Pa leira, limpar as patacas.

-Ai non, a terra chovendo nin tocala,

-Que pasa logo, que non se pode?

-Non que e malo pa terra. Pero o que iamos. Teu pai baixaba enfurrruñado tirando da vaca e cando chegou a miña leira, a vaca deciciu para apastar no meu  arredor  . Eu estaba apañando unhas berzas pas galiñas e pregunteille a onde çia.

-ola Susiño seica a vaca nas quere? a onde a levas?

_non sei que tén que leva todo o camiño repunantando, vou pa leira de manola toda a tarde apastala vaca e quero chegar logo, para estudiar o silabario con Marisa.

Enton achegueime a teu pai e dinlle unha presa de berzas – Toma  vaillas dando para que  ande  que xa Marisa  fai un pedazo  que pasou. Teu pai  arrimoulle unha das berzas a vaca e a paloma,. que así lle  chamaban, botou a andar atrás del. Solo verlle a cara a ese rapaciño valía un cento de berzas.

Cando ia pa casa cun feixe de berzas na cabeza, ó pasar pola de manola vimos a sombra dun castiñeiro, os dous estaban sentados cun pedazo de papel nas mas e ditando o silabario . Pousei as berzas e senteime asexando por entre as silvas .

Tocaballe a teu pai e marisa era a maestra. O teu pa confundiuse e marisa berrou con él . -Non e non que non e ja que e ga ,tou farta , levantouse e botou andar.- Non marches  Marisa . dixole teu pai . -E valo decir ben. -Bou, xuroche que o fago ben ,volve. Marisa seguiu andando pero cambiu a dirección e achegose a vaca acariñandoa e decindolle _ai palomiña moito che queda que aguantar do tontiño de Suso.  (O suficientemente alto para que teu pai o escoitase) e acariciando a corda , chegou a xesta na que estaba presa, cando a ia desatar  saiu  un  paxaro da xesta  e  berrou . -Susoo,  Suso  ven, ven ver un niño,ten paxariños pequenos.

Teu pai botou correr cara xesta preguntando de que? de que é ? – non sei pero co feos que son e o feliz que me fai velos. Dixolle Marisa . -A ser de peizoca .

Quedaron mirando pos paxariños e teu pai agarrou a marisa da man e separouna uns metros da xesta. -ven ,veras . E deitaronse na herba sen deixar de mirar para o niño, non tardou en chegala peizoquiña cunha bicada  para as suas crias, pousouse no bico da xesta mirou pa un lado para o outro e colouse polo medio ata o niño. -ai ta sssssss, que bonito  dixo Marisa. – Siii . Contestou teu pai miraron un para o outro e Teu pai bicouna nos beizos. _que fas suso. -Non sei saliume. -Pois que che saia a ga,  dixolle sen deixar a sonrisa borrar de todo. doulle un bico a suso e botou a correr cara a casa.- Eite ver mañan? pregunoulle teu pai._sii , se me levanto da cama . -berrou xa correndo polo camiño. Teu pai deixouse caer no prado mirando como a peizoca lle repartia unha miñoca os paxariños.

- Asi como cho conto Andres, o primeiro bico que se deron teus pais vivo eu a traves dunha silveira e devian de andar polos oito anos.

-Que bonito debeu de ser, e encambio a miña Lola xa ves que esto lle queda pequeno. Co grande que se me fai a min, pero polo menos deume un fillo.

- E que e del ?

- Anda na escola xa caseque que estará a vir, marcho cara casa que de chover non para, a ver miña nai se merenda algo. -dixo Andres erguendose e botando a azada ao lombo.

-Pois moitas gracias, pola historía que me contache dos meus pais.

-Nada oh ,gracias a ti pola compañia e polas patacas non te preocupes que tan pronto como levante o tempo , xa chas sacho eu.

-Pois outra vez moitas gracias José.

-Nada home , saludame a tua nai e dille que a ei ir ver pa semana que ven.

…HUY MIMADRIÑA.  PA FLIPAR A QUE SI. POIS A VER SE O POÑEDES NUN COMENTARIO

Publicado en Literatura, relato | Deixa un comentario »

a Wanted ela

Publicado por javierpose on Abril 17, 2008

Billardeiros e billardeiras deste noso país, este dia quixen entrenar para domingo,a primeira ves (as vinte primeiras veces ) nada pero a seguinte vez dinlle tal billardazo que levo seis dias a busca da billarda. Onte chamoume un home que seica a viu en bregua esperando o tren  para santiago, el preguntoulle que facia alí,   e ela dixolle.

-Vou para santiago o ministerio de igualdade ou o de medioambiente,ainda non o sei, a denunciar a un cabronazo que desfixo a miña ilusión de chegar a ser parte dun carballo centenario ou milenario ou incluso unha alacena de carballo macizo . -Ti crees que hai dereito? _Ese home separoume da miña familia cun foiciño vello , logo empezou a labrarme pola cabeza e polo cu, e despois tiroume no chan. Eu pensei secar alí , tirada  coas duas feridas ainda frescas, pero non terminaba ahí a cousa , vino vir cara min co irmán da pola de abaixo e comenzou a zouparme na ferida unha e outra vez , dun golpe na ferida do cu , brinquei ca dor e ainda no aire largoume un estacazo nas costillas que ainda tou vendo as estrelas.

Así que aquí estou esperando o tren para santiago , para a ver se podo evitar a reunión que teñen estes animais en ordenes este fin de semana. Vostede ten telefono mobil ? _Pois chamalle haí a coruña para ver se pode parar o tren en bregua ,e senon poñame no rail e acabe co meu sufrimento.

Eu pregunteille o home que fixera con ela e contestoume .

-logo que ia facer,largueille un billardazo que caseque debeu chegar a boedo.

A todo o mundo ,se vedes un pau afiado no tralleto de bregua a boedo ,colledeo e quedade con él ou queimadeo ,pero por nada do mundo lle chamedes a  Renfe ,que como chegue a xunta vainos joder o campeonato.

Nada mais que recordarvos se o vedes <=> wanted-ela e chamadesme

Publicado en BILLARDA, Javier, Literatura, relato | Deixa un comentario »

Mi primer texto

Publicado por samufon on Abril 13, 2008

Hola soy Samuel esta es la primera vez que escribo en un blog.

Os dejo una historia que se me ocurrió el otro día a ver que os parece.

EL AGUJERO

El niño, agachado, abrazado a sus propias rodillas, miraba el hoyo fijamente, miraba y miraba y nunca lograba ver el fondo. Era un punto estrecho de una oscuridad intensa y no lograba apartar la vista de el.

Los demás niños ya no le hablaban, el no resultaba divertido, nunca hacía nada, simplemente se agachaba y pasaba el día mirando el suelo. Nunca cogía una pelota, una peonza o cualquier otro juguete, ni siquiera le gustaba revolcarse por el barro o mancharse con cualquier otra cosa, -no sabe jugar ni divertirse, le falta imaginación, decían los demás.

Todos los padres le miraban y entre cuchicheos comentaban, -un niño que no juega no puede ser feliz, seguro que no es normal, tendrá algún retraso seguro. Otros pensaban que sus padres eran pobres y no le podían dar juguetes, y por vergüenza no le dejaban jugar con otros niños. Hasta los propios padres estaban preocupados, nunca tiene un amigo, nunca quiere nada, -¿qué es lo que vamos a hacer con el?

Un día, una niña, se le acercó sigilosamente, y cuando estuvo enfrente de él le preguntó -¿qué es lo que haces?, -miro el agujero, respondió el, y momento seguido la niña cogió su pelota y dando un golpe fuerte con ella aplastó el agujero borrándolo por completo. Los padres de la niña, al ver lo que su hija había hecho, la agarraron del brazo y la castigaron sin jugar con la pelota durante todo el día, vaya disgusto llevó, no paro de llorar ni un solo momento.

El niño, sonriendo, agarró una ramita de arbusto y se fabricó otro hoyo, en el vía un gran túnel que atravesaba el planeta hasta llegar a otros países maravillosos, o incluso podía ser la entrada de un mundo fantástico, lleno de seres mágicos y diminutos, que pasaban mil y una aventuras, otras veces era la oscuridad del espacio exterior por la que circulaban grandes naves espaciales que recorrían la galaxia, y millones de cosas mas que se le pasaban por la cabeza y imaginaba que sucedían en aquel hoyo.

Nunca nadie hubiera imaginado lo que resultó ser al final, todos se habían equivocado con el, como iba ser infeliz un niño al que jamás se le puede sacar su juguete preferido (la imaginación), si sólo necesitaba una ramita o incluso su propio dedo para fabricarse su puente a otros mundos, el no necesitaba cosas artificiales para divertirse, ni necesitaba moverse, y en cambio, los otros niños si les sacabas sus balones, canicas, peonzas, etc., no sabían jugar y se convertían en un mar de lagrimas, pobrecitos, sin cosas, jamás serán felices.

 

Publicado en Literatura, Samuel, relato | Etiquetado: | 2 Comentarios »